Ella dijo: destino. Yo: casualidad. No importa cuál fuera, en realidad. La clave está en que ahora te tengo entre mis piernas, como si fueras una extensión (más) de mis manos. Mis dedos te recorren, te acarician. Trascienden tus orificios. Descubren. Hurgan. Como buscando las notas que serán sonido, que serán una parte más de mí que trascenderá la barrera de mi cuerpo para llegar a vos. Seremos arte y partícula invisible en el viento. Seremos sonrisa. Seremos melancolía. Seremos soledad acompañada. Fotografía.
Si pudiera saber, al menos, dónde estuviste antes. Cuántas calles recorriste. Cuántas manos te desearon. Cuántas bocas te rozaron. Tal vez así entendería porqué me buscaste. Porqué esta noche fría estás en mi cama, provocándome.
Hiciste demasiado ruido cuando llegamos, y despertaste a mi vieja. Tuve que explicarle que te dejaron en mis manos por 25 promesas de un viaje a alguna casa, a donde ya no querías volver, y convencerla de que hasta mañana no hablaríamos más del tema. Cerró la puerta de mi pieza y nos volvieron a dejar a solas, por segunda vez. Y yo te miré largo rato. Sentí una felicidad plena, sentí un cambio abrupto en mí. Como cuando de repente, en el viaje de la vida, tomás el camino equivocado y el azar te lleva igual al destino. Ella dijo destino, yo casualidad. No importa cuál fuera, la realidad. Mientras sea ésta.
Te toqué una y otra vez, pero ya no te quejaste, y la mañana comenzaba a clarear.
No era apropiado que durmieras en mi cama. No se de dónde viniste. No era ese tu lugar. Así que busqué un sitio cómodo para vos. Para que te vayas adaptando a tu nueva casa. Para que me respires por la madrugada -mientras yo intento descansar- y comencemos a fusionarnos.
Costó relajarme. Te miré una y otra vez, y otra y una y nuevamente otra vez. No vaya a ser que tan sólo te haya deseado. No vaya a ser que la realidad haya estado siempre confundida, siempre equivocada. Que las 25 promesas de viaje hayan sido para mí, para este sueño. Y no para nuestra armónica vida.
Ella dijo destino, yo…felicidad.
2 comentarios:
Mira vos... asi que tenias un blog poetico!
Beso, si queres pasate por el mio que actualice.
Me olvide de decirte que soy martin, jeje es que esto de que el inodoro gira para el otro lado aca me marea...
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