No una sino dos noches, rasgué las cuerdas de mi garganta intentando llegar a vos.
No una sino dos mágicas noches. Acariciándote con el aire, humedeciéndote con mi transpiración, tensionando mis músculos para elevarme sobre el resto de la gente y alcanzarte, siguiéndote incondicionalmente con mis ojos, regalándote 19 suspiros y 500 sonrisas.
No una sino dos noches hubiese elegido perpetuarme en esa sumatoria de instantes que me llenaron de felicidad y quedarme así, ad eternum. Con la emoción a flor de piel, con el corazón ya salido del alma, levitando junto a vos.
No una sino dos noches reconociendo tus gestos, intuyendo tus placeres, descubriendo tus agallas, marcando con mi voz tu ritmo.
No una sino dos veces, gracias Joaquín. Y gracias Juan Manuel, por haberme permitido matar dos halcones de un tiro.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires . Estadio Boca Juniors 13 y 18 de diciembre de 2007
No hay comentarios:
Publicar un comentario